¿QUÉ HA PASADO EN ESTOS ÚLTIMOS CUARENTA DÍAS
EN EL SENADO SOBRE LA REGULACIÓN DE LA CANNABIS?

La suspensión del periodo de sesiones, como medida de prevención ante la pandemia del Covid-19, ha alterado los tiempos del período legislativo, sin embargo, este tiene un tema inevitable: el cannabis y su regulación. La razón es que la Suprema Corte de Justicia de la Nación otorgó a los legisladores una prórroga que vence el treinta de abril, último día del periodo ordinario  

Desde hace años, personas usuarias, pacientes y activistas nos hemos movilizado para que se legisle la planta garantizando nuestros derechos y los de las comunidades cultivadoras, para que se garantice una verdadera justicia social y se den pasos hacia la construcción de paz en México. 

En octubre del año pasado la Comisión de Justicia de la Cámara de Senadores presentó un anteproyecto de dictamen que resultaba altamente preocupante puesto que mantenía el régimen penal, restringía derechos, estigmatizaba a las personas usuarias, priorizaba a las empresas de gran capital por encima del campo mexicano, debilitaba el instituto de regulación, privilegiaba intereses de las farmacéuticas y creaba dependencia del extranjero. En enero del 2020 se presentó una versión nueva que solamente acentuaba estos riesgos. Ante esto, entre el 2 y 4 de febrero personas de distintas ciudades de catorce estados del país se sumaron a la convocatoria que la coalición Regulación por la Paz hizo y decidieron manifestarse a través de actividades de sensibilización y difusión de los múltiples usos de la planta, y los beneficios de una regulación responsable.

Al mismo tiempo, en las jardineras del Senado, el 2 de febrero el Movimiento Cannábico Mexicano estableció de manera permanente el #Plantón420, una plantación de cannabis que se ha vuelto el punto de encuentro para informarse sobre el proceso que se lleva puertas adentro, firmar la iniciativa ciudadana y fumar un porro mientras se escucha música. No obstante, debido a la contingencia sanitaria establecida por el Covid-19, el #Plantón420 ha tenido que reducirse a su mínima expresión así que se han tomado medidas sanitarias para la difusión de información y manteniendo una guardia para el cuidado de la plantación de cannabis.

 Pero  ¿Qué ha pasado en estos últimos sesenta días en el senado sobre la regulación del cannabis?

El martes 18 de febrero, como preludio a lo que se vendría después, se presentó la obra de teatro “Doña Juanita” en memoria del doctor Salazar Viniegra, principal artífice del Reglamento de Toxicomanías que reguló por unos meses las drogas en México y que cumplió ochenta años de haberse publicado.  Una semana después se convocó a las comisiones de Justicia, Salud y Estudios Legislativos 2° a una reunión extraordinaria.

El 26 de febrero, una hora antes de que comenzara la reunión, representantes de organizaciones de usuarios, pacientes y activistas que conforman la coalición Regulación por la Paz y el Movimiento Cannábico Mexicano dieron una rueda de prensa para alertar sobre el dictamen que elaboró la Comisión de Justicia. 

En la reunión de Comisiones Unidas estuvieron presentes además de las y los senadores, el director de la Comisión Nacional Contra las Adicciones, el director del Centro de investigación de Agricultura de Chapingo y un representante del Instituto Nacional de Neurología. La discusión giró en torno a la pertinencia de la regulación. En su participación el director de la CONADIC el doctor Gady Zabicky enfatizó la necesidad de una descriminalización real y la dificultad que representaría la trazabilidad para los pequeños productores y sus posibles efectos negativos como el fortalecimiento del mercado negro alrededor de la semilla.  

Posteriormente, el Secretario Técnico de la Comisión de Justicia comentó que el documento del que tenían conocimiento las Comisiones no era la versión final, ante lo cual las y los senadores señalaron que no tenía sentido trabajar sobre un documento previo. Al final de la sesión se acordó que a más tardar el 28 de febrero se presentaría el dictamen para su discusión y votación.

Durante la noche del 28 de febrero fue publicada la versión más reciente de proyecto de dictamen. En esta nueva versión se observan algunos avances pero también retrocesos. Por un lado, se elimina la prohibición del consumo de mujeres embarazadas, además de que las personas usuarias, autocultivadoras y cultivadoras pasan de tener que comprobar el origen lícito de las semillas  a tener que registrar sus semillas a través de un registro en una plataforma electrónica. Por otra parte, mantiene el régimen penal al mantener el delito de posesión simple e imponer sanciones desproporcionadas; la restricción de derechos al limitar el número de plantas y la  estigmatización a las personas usuarias al tener que registrarse para el ejercicio de su derecho, por último, privilegia a las grandes empresas a costa de micro, pequeñas y medianas. 

El lunes 2 de marzo se convocó a reanudar el 4 de marzo la reunión extraordinaria de Comisiones Unidas para discutir el dictamen. Un día antes de la reunión, en una rueda de prensa dentro del Senado, nuevamente, activistas de la coalición  Regulación por la paz y del Movimiento Cannábico Mexicano exigieron que sus demandas fueran retomadas en el texto del dictamen. Este se aprobó en lo general por las tres comisiones por una mayoría conformada por Morena, MC y el PRD aunque senadores de los dos últimos partidos señalaron la necesidad de hacer varios cambios en él. El PRI se dijo a favor de la regulación pero en contra de este dictamen y se abstuvo. El PAN votó en contra.

Como respuesta a la aprobación, desde Regulación por la Paz se lanzó una  campaña para presionar a los y las legisladoras para que terminen de discutir y aprobar la iniciativa de ley de regulación del cannabis para que no incumplan con la prórroga que les otorgó la SCJN. Hasta el momento se han enviado más de 304 mil mensajes a sus correos oficiales. 

Dadas las medidas de salud pública implementadas por la crisis sanitaria, se cancelaron espacios de reunión con legisladores y se restringió el acceso al Senado, lo que nos ha impedido continuar con las actividades de cabildeo y expresar nuestras inquietudes.  A sí mismo, el 15 de marzo se logró llevar a cabo el evento #NoQueremos100añosMásdeProhibición, en el cual varias personas formaron una hoja de marihuana humana en la explanada del Monumento a la Revolución.

Desde que se aprobó el dictamen en lo general y hasta que se convoque a una nueva reunión de comisiones unidas, las y los senadores deben enviar todas las reservas que tengan sobre el dictamen. Esperamos que las y los legisladores comprendan el momento histórico en el que nos encontramos, el fin de un paradigma que mientras prometía protección nos llenó de sangre, pero que una mala regulación no solo sería entregar un mercado que significa mucho dinero al capital extranjero, sino desperdiciar una oportunidad de comenzar a superar una etapa funesta del país. Si se preguntan cuáles es el objetivo principal que la regulación debe buscar, este es la construcción de paz.

 

Texto: Adrian Jiménez y Amaya Ordorika